Miedo al Carromato


El miedo es una sensación desagradable provocada por la percepción de peligro, real o imaginario. El placer es la experiencia sobre algo que se siente bien, y es antónimo del dolor y el sufrimiento.

¿Cómo podría yo en mi sano juicio de geminiana dejar de usar a la ambivalencia?  La primera vez que tuve un ataque de pánico descubrí una manera nueva en la cual se renace, a medida que mis delirios se volvían más constantes aprendí a tomarle cariño a todo aquello que me asusta y así se creo el personaje en cuestión. 

Hace unos días en un enorme Carromato con adornos alusivos a los festivales del día de los muertos llegó a la feria una criatura. Psych, que había invitado a su colectivo a participar en las actividades carnavalescas decidió que era hora de sacar a la bestia que ocultaba.
El carro era de colores opacos, con dibujos parecidos a los de un niño de esqueletos y catrinas. Era jalado por cuatro caballos con rostros a medio comer y su cochero parecido a un espanto, llevaba un traje negro de solapas largas, guantes, sombrero y el rostro totalmente negro con ojos hundidos como si de una sombra se tratara.

Toda la gente llevaba días aglomerada para ver qué fabuloso espectro les traía su presidenta. Ansioso, el colectivo también hizo acto de presencia en aquella reunión. Psych estaba en el medio, con sus brazos cruzados y una sonrisa macabra tan grande que todo Psychoville podía percibir. A su derecha estaba Siete, aburrida, puesto que para ella no hay nada más entretenido que jugar con los caballeros. Cinco se ocultaba tras Psych asustada por el estrambótico carruaje, Seis limpiaba con gracia sus zapatos de charol del barro y estiércol de la feria; En lo que Dos y Tres deciden aparecer para correr tropezando a la multitud, gritando: -¡Quiero ver! ¡Quiero ver!-

Se escucha un susurro: -¿Qué nos trajiste ahora?- haciendo acto de presencia "El Hombre del Traje", siendo respondido por Siete (quien siente un profundo odio hacia este caballero) -¿Y a tí quien te invitó?-. Psych ignorando su pelea responde: -Ya verán niños, ya verán...- El cochero se acerca para abrir la puerta, y una enorme nube de humo negro sale arrastrándose para romper con la enorme multitud hasta llegar frente a Psych.

Todos veían a esta entidad de maneras diferentes; para el hombre del traje era una Psych sumisa, colorida y dulce dispuesta a sus deseos. Para Siete era un hombre gordo, desagradable y lascivo, Dos lo percibía como a un cachorro al que decidió conocer oliendo su trasero, para Tres era un enorme globo de Elio que flotaba lejos de su alcance, a lo que ella gritaba -¡Quiero reventarlo! ¡Quiero reventarlo!- Cinco no quiere verlo, así que decidió vendar sus ojos antes de su salida y Seis no lo puede ver.

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